La traición es un acto consiente. No puede ser cuantificable en términos de si es pequeña, moderada o gran traición. Lo que sí, el dolor que provoca suele ser directamente proporcional a la confianza entre las partes – Cuando mayor la confianza, mayor es el dolor – Lo que duele, y duele enserio, es que no es el enemigo que el que suele traicionar, sino aquel que habita cerca, comparte, suele empujar a la par.
La traición no suele aceptar los grises, es o no es y no estaría convencido que haya alicientes para un traidor.
Hay pocos lugares de los que no se vuelve. Vos estás ahí.
© 2016 Mariano Fuaz